Baño,secado y peinado de nuestros gatos

El baño, el secado y el peinado del gato

 

1. El baño

 

¡Los gatos se bañan! …y muchas veces es fundamental para mantener su pelo limpio y sano, en especial para los gatos de pelo largo. También en épocas de muda, el baño junto con el cepillado diario servirá para ayudar a eliminar esos pelos muertos del subpelo y evitar así que estos se peguen por todos los lados de nuestra casa.

 

Debemos distinguir entre los baños que realizamos para mantener nuestro gato limpio y con un aspecto de pelo saludable (más o menos 1 vez al mes) y los baños de aquellos gatos que van a salir a exposiciones, los cuales lógicamente se realizarán más a menudo y de una forma más “concienzuda” (donde debemos también que tener en cuenta que “cada maestrillo tiene su librillo” y existen diversidad de opiniones y diferentes productos utilizados por cada uno. Me referiré a los primeros.

 

Lo ideal es acostumbrar al gato al baño ya desde muy pequeños, eso facilitará las cosas ya que se habituará pronto a esta rutina. Debemos tener en cuenta que el baño nunca debe de ser un proceso traumático para nuestro felino, por eso debemos de hablarle en tono suave y cariñoso con el fin de tranquilizarlo, sin hacer movimientos bruscos y evitando ruidos que lo puedan asustar.

 

Algunos puntos importantes previo al baño:

 

– Debemos de tener ya preparado todo el material: toalla para el secado posterior, champús, y el agua ya lista y a su temperatura correcta (ni muy fría ni muy caliente).

 

– Es aconsejable antes de empezar el baño cortarle las uñas al gato para evitar males mayores (es muy común que el gato se quiera escapar y se agarre a nosotros (el que más y el que menos si se puede escabullir lo hace).

 

– También es muy importante darle un buen cepillado antes del baño y asegurarnos que va a la ducha sin ningún nudo en su pelo (de existir alguno no sólo no se quitaría si no que enredaría más el pelo y se haría mas grande)

 

-Debemos vigilar bien la temperatura de la zona de baño, por lo general el cuarto de baño, que no esté la zona demasiado fría ya que se nos puede resfriar el gato; si es así y un poquito antes de empezar el baño podemos encender un pequeño calefactor.

 

Una vez todo preparado, expongo a continuación los pasos propios del baño:

 

1.1 Enjuagar bien el gato.

 

Podemos hacerlo en la bañera con el grifo de la ducha o en un lugar especifico destinado para ello. Allí ponemos al gato ya con el grifo de la ducha preparado a la temperatura correcta y lo sujetamos suavemente por el lomo para evitar sus posibles fugas.

Empezamos a mojarlo uniformemente por todo el cuerpo (lomo, patas, cuello, barriga) exceptuando la cara, que es la zona para él más desagradable y que dejaremos para el final.

 

1.2 Aplicar desengrasante (opcional)

 

En el mercado especializado existen productos dedicados exclusivamente a eliminar ese aspecto grasiento del pelo, lo que hace que el pelo quede máslimpio y sedoso. Usado especialmente por los expositores y aplicados a gatos que van a salir de exposición. No es necesario que se aplique siempre, pero sí es recomendable usarlo ocasionalmente.

 

Cuando el gato está bien mojado le aplicamos el desengrasante (es recomendable diluir el 50% del producto en agua, obteniendo así una mayor penetración en todo el pelo) y lo repartimos bien por todo su cuerpo aplicando un suave masaje.

 

1.3 Aclarar con abundante agua retirando todos los restos

 

(podemos repetir de nuevo los puntos 2 y 3 para una mayor penetración y efecto del desengrasante)

 

1.4 Aplicar Champú

 

Existen multitud de marcas en el mercado específicas, muchas de ellas divididas según el tipo y color del pelo, existiendo también intensificadores de color. Muchos de nosotros utilizamos también champús específicos para humanos y muchos con excelentes resultados.

Daremos ahora la primera enjabonada de champú con un pequeño masaje, repartiendolo bien por todo su cuerpo hasta crear espuma.

 

1.5 Aclarar

 

(si se desea también aquí se puede repetir la operación, pero debemos de mirar que el gato no pase un tiempo excesivo en la ducha)

 

 

 

1.6 Aplicar acondicionador (opcional)

 

Algunos criadores y expositores aplican un acondicionador final específico o cremas suavizantes especiales, ya que consideran que con él el pelo puede quedar más liso y sedoso, facilitando así el posterior peinado. Se aplica de igual forma que el champú y se deja actuar 1 ó 2 minutos.

También es verdad que muchos otros expositores omiten el acondicionador en época de exposición por considerar que el gato queda en mejor condición y con un pelo más voluminoso cuando no lo utilizan…

 

1.7 Aclarado final.

 

Tanto si se ha usado el acondicionador como si no es muy importante ahora no dejar ningún resto de champú, por lo que debemos de aclarar con abundante agua, hasta asegurarnos haber quitado todos los restos.

 

Una vez bien aclarado, cogeremos al gato sujetándolo con las manos y lo escurriremos un poco para eliminar así parte del agua.

 

Después lo colocaremos sobre la toalla que previamente teníamos preparada y lo frotaremos bien para quitarle la mayor humedad posible, lo que facilitará el posterior secado. Una vez hecho esto ya podemos pasar al secador.

 

2. El secado

 

Primero debemos de tener preparados todos los utensilios que vayamos a utilizar (principalmente secador de mano y peine).

Hay muchos gatos que se asustan al enfrentarse por primera vez al secador y sobre todo al encenderlo, por lo que puede ayudar encender el secador antes de llevar al gato.

 

Podemos usar un secador de mano normal y corriente (cuanto más potente mejor) aunque en el mercado también existen secadores y expulsores de aire profesionales. Una de las ventajas de estos secadores profesionales es que nos permite dejar las manos libres y así podemos manipular mejor al gato.

 

Sobre esto decir que hay gatos que toleran más o menos el secador, algunos lo tolerarán sin ningún problema y otros lo tolerarán encendido pero sin movimientos. Si para estos últimos lo que vamos a utilizar es un secador normal, lo ideal es poder colocar un “porta-secador” similar al de la foto de abajo obteniendo así un “manos libres” similar al de los secadores-expulsores profesionales.

 

Si no podemos conseguir uno, lo que se puede hacer es dejar el secador inmóvil sobre una toalla y poner al gato en la dirección del aire, o bien probar con esos pequeños calefactores usados para el baño que desprenden aire caliente y hacen muy poco ruído.

 

Pero sin duda la opción más cómoda y especialmente indicado para principiantes es la de hacerlo por parejas: Uno sujeta el secador y el otro peina y manipula al gato.

 

Empezaremos a secarlo. Mientras uno sujeta el secador el otro lo peinará suavemente con el peine, separando los pelos hasta que cada pelo queda “suelto” y libre (de ahí el dicho de que “hay que cepillarlo pelo a pelo”).

 

¡¡Cuidado con la temperatura del secador!!

 

Sí está muy caliente y lo dejamos fijo siempre en el mismo punto le puede hacer daño y eso evidentemente no le gustará nada. Podemos empezar con una temperatura templada-caliente para terminar con un aire más frío.

 

Empezaremos a secarlo por el cuello, lomo y costados. Nuestros movimientos con el peine tienen que ser precisos y constantes para que el secado sea más fácil y lo peinaremos principalmente a contrapelo, lo que le dejará un aspecto más voluminoso y más “esponjoso”

 

Existen unas zonas más sensibles para el gato (cara, frente, nuca y en algunos cola y extremidades) que a la mayoría no les gusta nada, estas partes las podemos dejar para el final e ir dándoles ocasionalmente.

 

También debemos de prestar especial atención a su zona trasera (cuidado no le hagamos daño con el peine, le debemos levantar la cola para tener mayor visibilidad) y a sus extremidades y la zona de las axilas donde es muy común la presencia de pequeños nudos. Para peinar estas zonas debemos pasar el peine con mucho cuidado, si se deja podemos probar a poner el gato “panza arriba” si no, lo podemos poner de pie sobre las patas traseras sujetándolo por las delanteras (mientras uno lo sujeta el otro seca y peina)

 

Por último nos encargaremos de la cola y de las patas.

La cola la peinaremos también a contrapelo o a favor del pelo (según el acabado que le queremos dar), pero lo más importante es que cada uno de los pelos que componen la cola queden “sueltos”

 

Para las patas utilizaremos preferiblemente la carda, peinándolas a contra pelo hasta que estén bien secas.

 

También es una muy buena opción darle a estas zonas “a ratos” durante el secado, así al final con un pequeño repaso será suficiente.

 

 

 

3. El peinado

3.1 Frecuencia:

 

El peinado debe de ser diario. Siempre debemos de tener un momento al día para cepillar y peinar a nuestro gato. Cuando se acostumbre le resultará agradable y esta será la mejor forma de que no se le enrede el pelo y consecuentemente no aparezcan los indeseados “nudos” (además de ser poco estéticos los nudos harán que el pelo le tire de la piel y eso le molestará).

 

3.2 Peines:

 

El peine es la herramienta más importante para el día a día.

Los peines más recomendados son como los que aparecen en la foto, de puntas largas y finas que harán que penetren bien y nos permitan retirar todo el pelo muerto.

 

También se pueden usar cardas como complemento al peine, pero hay que tener cuidado en no abusar de ellas ya que podemos arrancarle mucho pelo.

 

3.3 Como peinarlo (pasos)

 

– Empezaremos primero peinando e la zona del cuello (el “collar”) peinándolo hacia abajo, eliminando todos los posibles nudos que nos encontremos.

 

 

 

– Seguiremos a la zona de la nuca y el cuerpo, peinándolo siempre en la dirección del pelo, si se quiere al final podemos hacerlo a contrapelo para darle más volumen (acción muy común entre los expositores en el momento previo de presentar el gato al juez )

 

– Por último la parte trasera será peinada con mucho cuidado de arriba abajo. (con cuidado de no hacerle daño en “sus partes”)

 

Especial atención requiere el peinado de la cola, peinándola a contrapelo o a favor del pelo según el acabado que le queramos dar. La cola no es necesario que se peine a diariomientras se observe que el pelo está suelto y sin nudos (con hacerlo una vez a la semana será suficiente para mantenerla en buenas condiciones). El abuso del cepillado en la cola puede facilitar la aparición de grasa, especialmente en gatos enteros (no castrados) y también es posible que le arranquemos mucho pelo, quedándole consecuentemente una cola “despoblada” lo que tampoco le favorece.

 

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